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Posts Tagged ‘Crisis’

+ ¿Acaso alguien busca invalidar las elecciones 2012?

+ Si ataca, es información; si lo critican, es guerra sucia

+  No se compromete a respetar resultados si le son adversos

+ AMLO: Estrategia igual a la de 2006, pero más virulenta

+ Ahora algunos ricos generosos le creen, o fingen creerle

+ Intolerante, irresponsable, no tiene derecho a jugar con fuego

+ Ilusoria propuesta económica,  basada en principios neoliberales

GENIO Y FIGURA

Francisco Rojas

Vivimos en un clima de encono que está empujando al proceso electoral a un terreno minado, lleno de celadas. A la violencia verbal y a la crispación en el ámbito electoral, han seguido algunas agresiones físicas a los candidatos; éste es el escenario más peligroso e irresponsable para movilizar a la gente en busca de invalidar las elecciones, y conlleva riesgos descomunales para el país.

Andrés Manuel López Obrador es transparente: si él ataca es “información al pueblo, que no sabe”, pero si lo critican entonces es guerra sucia, antesala del fraude. Es un experto en el arte de hacerse la víctima. El miércoles pasado, en una reunión con intelectuales, evadió comprometerse a aceptar un resultado adverso aduciendo que las elecciones estarían “viciadas” por grupos de poder, por la imposición del “candidato de los medios” y por la permisividad del IFE para investigar los gastos de sus adversarios; asimismo, dijo que es preferible borrar los avances democráticos de los últimos 25 años porque se requiere una renovación, “un cambio verdadero” y que habría que empezar de nuevo.

La estrategia es similar a la de 2006, sólo que ahora empezó antes de las elecciones, con mayor preparación y virulencia, y con grupos de descontentos movilizados, entre ellos muchos jóvenes. López Obrador ya descalificó al árbitro y sus representantes en el IFE impugnaron el conteo rápido para prolongar la incertidumbre sobre los resultados y hacer creíble la “denuncia” de fraude.

AMLO ya no pregona “por el bien de todos, primero los pobres”, promete el bien a “ricos y pobres”. Y algunos ricos le creen o fingen creerle, como los que asistieron a la famosa cena de los 6 millones de dólares. Esta vez no manda al diablo las instituciones para no asustar a sus generosos donantes, pero las desacredita.

Lo que menos le importa son la ley y la congruencia. Si larepública amorosa” buscaba corregir su imagen rijosa, en unos cuantos días López Obrador ha recaído. Desde sus tiempos de invasor de los campos petroleros de Tabasco, conoce el valor de repetir la misma frase, sembrar la misma imagen en una población a la que cree educada por “la caja idiota”. Mientras más desconfiables haga al IFE y el Trife, más creíble será lo que él llama el “fraude electoral”.

El intolerante candidato denunciaba a las encuestas como partes del “compló” de la mafia. Pero cuando un medio de comunicación, sólo uno, disminuyó radicalmente su diferencia con el puntero, habló de un “empate técnico” y ahora dice que va ganando. Mañana alegará que los medios de comunicación, “los de arriba”, “la mafia” y hasta el IFE le “robaron” la elección, aunque las principales figuras de su partido hayan declarado que ellos sí reconocerán los resultados.

Lo último que necesita el país es un conflicto electoral. El trasfondo nacional es sombrío: el desempleo, la desigualdad, la pobreza expansiva, la violencia más feroz que en muchos países en guerra, la violación a los derechos humanos y el uso de la justicia como ariete contra los opositores electorales, son problemas muy graves para todos, no sólo para quienes directamente los padecen. Además, México no es inmune a los acontecimientos externos: los problemas financieros de Europa y el próximo ajuste fiscal obligatorio en los Estados Unidos, nos auguran años de bajo crecimiento económico, desempleo y mayor pobreza y desigualdad.

Si se sale de control el contexto político, podemos entrar a un torbellino económico, social y de violencia, que pondría en riesgo la gobernabilidad de México. Andrés Manuel López Obrador no tiene derecho a jugar con fuego, pues la yerba está seca y es irresponsable encender la chispa.

Dice la historia que a Nerón le bastó una noche para incendiar Roma; ojalá que no sea así la noche del 1 de julio.

 EL UNIVERSAL, 12 junio, 2012.-

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+ El triunfo de Hollande y la reacción responsable de Sarkozy

+ Francia podría atenuar la dureza de las políticas anticrisis

+ Nubarrones en Europa y EU amenazan extenderse en el mundo

+ México no escapa al entorno y la crisis demanda un Estado eficaz

LA LECCIÓN DE LA ELECCIÓN

Francisco Rojas

En punto de las ocho de la noche apareció en la televisión francesa la foto de François Hollande y una cifra: 51.62%: los franceses habían elegido a un nuevo Presidente. Pero lo más encomiable fue que Nicolás Sarkozy, presidente en funciones y candidato perdedor, se presentó 20 minutos después ante sus partidarios para asumir “la responsabilidad de la derrota”. Son los frutos del conteo rápido, la credibilidad en las instituciones y la civilidad democrática.

En una Europa dominada por la idea del adelgazamiento del Estado y por rígidas políticas de austeridad, las propuestas de Hollande de complementar la disciplina fiscal con incentivos para el crecimiento, son una bocanada de aire fresco que abre la expectativa de atenuar la dureza de las medidas impuestas por Alemania y Bruselas para sortear la crisis de la Unión Europea.

El desempleo en el viejo continente afecta a 29 millones de personas, la mayor parte jóvenes y constituye, a juicio de los expertos, una seria amenaza para la convivencia social. Explica las protestas juveniles en muchos países europeos y el dramático ascenso de los suicidios en Grecia. Los recortes draconianos que han lanzado a la calle a millones de españoles, griegos, portugueses, irlandeses e italianos no contribuyen a la recuperación.

La recesión no se limita a Europa; el leit motiv de la elección presidencial en Estados Unidos será el desempleo, y la preocupación es tal que Paul Krugman recomienda atender de inmediato este problema y dejar los ajustes fiscales para la próxima década.

Los nubarrones de Europa y Estados Unidos y la amenaza de contagio a otras economías, incluyendo a México, exigen considerar que la salida no depende solo de la estabilidad macroeconómica, sino de tener un buen gobierno y un sólido Estado de derecho, es decir, las bases de un Estado eficaz.

En México carecemos de esto último, y el desempleo y la pobreza son peores porque afectan a más personas que en España, por ejemplo; son más profundos y se suman a la violencia y la inseguridad acentuadas en este sexenio. Las cifras muestran una situación grave. En 11 años de gobiernos panistas, el crecimiento anual promedio de la economía fue la mitad que el del último gobierno del PRI, a pesar de la fuerte caída de 1995-1996; la informalidad supera con creces los paupérrimos empleos formales creados; la pobreza se ha extendido a la mitad de la población y 21 millones de mexicanos no tienen siquiera para comer. Los miles de muertos, heridos, desaparecidos y desplazados son demasiados para un país pacífico como México.

La solución a estos problemas debería ser el centro del debate político. Enrique Peña Nieto ha impulsado propuestas prácticas; otros candidatos —con la abierta participación de funcionarios del gobierno federal— tratan de ocultar los fracasos del presente con campañas de ataques y una obsesiva fijación en un pasado que se dio en circunstancias diferentes y no podrá repetirse.

Intensificar la violencia verbal propicia la violencia física que ha sembrado luto y desesperación en la sociedad y no contribuye a ganar civilidad. Descalificar de antemano a las instituciones nos llevó a una división y polarización, en la cual no debemos volver a caer. Aprovechar investiduras y recursos públicos con fines electorales es lo último que requiere un México democrático.

Por eso, debemos prestar atención a la lección de civilidad de Francia, no sólo en la elección, sino en actos como el homenaje conjunto de Hollande y Sarkozy a los caídos en el Arco del Triunfo, para mostrar que las diferencias políticas no están encima de los intereses del país ni rompen la unión de los franceses, como no deberían poner en peligro la concordia y la unidad de los mexicanos.

EL UNIVERSAL, 15 mayo, 2012.-

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+ Està haciendo todo lo que puede por ayudar a su Partido

+ La percepciòn generalizada  es que estamos peor que antes

+ Presupuestos billonrios y aumentò el nùmero de pobres

+ ¿Mexicanos en pobreza? Lo dicen CONEVAL y el INEGI

En San Làzaro con los diputados Cèsar Augusto Santiago y Carlos Ramìrez Marìn

PREGUNTA: Su opinión respecto a  la presentación que el Presidente hizo de sus logros …

 Creo que él está haciendo lo que puede por ayudar a su partido, lo que está en su derecho. Mientras la Ley no se lo prohíba, tiene derecho.

Aquí lo interesante del asunto es: si todo está tan bien ¿por qué todos pensamos que estamos tan mal? Porque si hiciéramos y preguntáramos a los ciudadanos comunes y corrientes si sienten que han mejorado en estos seis años, creo que la respuesta sería que no.

Entonces qué hay entre lo que se dijo ayer, que parece que estamos en un país ideal, y lo que dice el ciudadano común y corriente. Algo no está bien.

Cuando hay una percepción entre los ciudadanos de que estamos peor que antes; cuando hay una percepción entre los indicadores internacionales de que estamos peor que antes, es difícil comprender que pareciera ser que, como lo dijo el Presidente, que estamos mucho mejor que hace seis años y que hace 12.

Entonces sí me parece que hay un divorcio entre la realidad y los deseos que todos tenemos de hacer las cosas bien.

Hay cosas que evidentemente se han hecho, por supuesto, nada más eso nos faltaba, que con presupuestos tres veces billonarios, pues no pasara nada en el país. Evidentemente tiene algo que hacerse y que se ha hecho.

Pero el hecho de que no crezcamos, que la economía mexicana siga creciendo a tasas menores del dos por ciento en promedio, en los últimos seis años; que hayamos decrecido en otros indicadores importantísimos; que haya aumentado en varios millones el número de pobres en México; que hayamos decaído en indicadores tan importantes como la percepción sobre la corrupción, en donde éramos –si no mal recuerdo- el lugar 51, y ahora estamos en el 98.

Hay cuestiones que los indicadores internacionales y la percepción de los ciudadanos, no se corresponde a lo que se dijo ayer.

PREGUNTA: Calderón dice que es mentira que haya crecido el número de pobres ¿qué otras observaciones haría sobre esta situación?

Yo no los he contado, pero ahí están los indicadores del CONEVAL y del INEGI.

Esto no es un asunto de que cada quien inventemos la cifra que nos guste. Ahí están los indicadores. A lo mejor están mal los indicadores, pues habría que preguntarles a los responsables. Pero los indicadores dicen que se han incrementado en varios millones la cifra de pobres.

No me atrevo ahorita a decirles, no me acuerdo si son seis u ocho millones. Pero de que aumentaron, aumentaron.

PREGUNTA: ¿Qué llamado le haría a los candidatos ahora que van a empezar mañana ya sus campañas proselitistas hacia los comicios de este año?

QUE NUESTRO PAIS RETOME SENDA DEL CRECIMIENTO

Que ojalá nos dediquemos todos, porque todos vamos a ayudar a nuestros respectivos candidatos, a hacer las propuestas que requerimos para que nuestro país vuelva a tomar la senda del crecimiento, la senda de la seguridad, de la tranquilidad ciudadana, que a lo mejor ese es parte del gran problema que traemos de percepción ciudadana.

Si los ciudadanos sentimos que estamos inseguros, que no tenemos la certidumbre de que cuando salimos en la mañana vamos a regresar sanos y salvos a nuestras casas, y eso que la percepción aquí en la Ciudad de México es diferente a la que hay en otros lugares importantísimos en la República, como Monterrey o como parte de Tamaulipas o como parte de Jalisco o Michoacán o Sinaloa, entonces uno sí se pregunta, esa sensación de inseguridad, de preocupación que tenemos todos por nuestras familias, que hay inseguridad.

Tenemos problemas en la educación. No podemos decir que la educación en México está al 100 por ciento de calidad. Ahí están las evaluaciones de lectura y matemáticas, en donde prácticamente aparecemos en el último lugar de la OCDE.

Entonces, sí, hay un divorcio entre la realidad y la visión que quieren tener en el gobierno, de que el país de veras estuviera tan bien. Ojalá, por el bien de todos.

PREGUNTA: ¿A los candidatos les recomendaría que se acabaran los dimes y diretes o cómo deberían manejarse las campañas?

 A base de propuestas, de discutir propuestas, y no de espiarse unos a los otros, aunque sea entre ellos mismos.

PREGUNTA: El día de ayer Calderón parece que sigue sin querer bajarse de la contienda electoral y asegura que sí son los partidos de oposición los que están tratando de entrarle a la jugada del espionaje telefónico ¿qué opina al respecto?

 Creo que él está en su derecho de emitir su opinión. Pero los hechos desgraciadamente, la realidad es muy terca, finalmente acaba imponiéndose la realidad. Los buenos deseos se quedan en eso, y la terca realidad desgraciadamente vuelve a imponerse.

PREGUNTA: Ayer Calderón dice que mienten los que dicen que la pobreza se ha incrementado en el país ¿entonces el INEGI qué?

Ya lo dije. Hay que preguntarle al INEGI y al CONEVAL. Yo no lo inventé.

PREGUNTA: ¿Le recomendaría a Calderón entonces que fuera a preguntar al INEGI y al CONEVAL?

No. A su secretario de Economía.

ENTREVISTA DE MEDIOS, Palacio Legislativo de San Làzaro, 29 marzo, 2012.-

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+ Retroceso en seguridad y en los índices económicos y sociales

+ En vías de reponernos de la tragedia que sufrimos hace 18 años

+ Muy mala administración en la industria petrolera nacional

Con mis compañeros diputados del PRI en la Guardia en memoria de Luis Donaldo Colosio

(Entrevista de medios al término de la ceremonia del 18 aniversario luctuoso de Luis Donaldo Colosio, en el CEN del PRI):

PREGUNTA: A 18 años de la tragedia, ¿cómo ve al PRI, cómo ve al país?

 … Al país lo veo muy deteriorado, sobre todo después de estos doce últimos años. Se ha deteriorado básicamente en todos los índices económicos, políticos y sociales, especialmente en el tema de seguridad. Así que lo veo muy deteriorado.

 Y al PRI lo veo ya en vías de reponernos de la desgracia que sufrimos hace 18 años, y esperamos que con Enrique Peña Nieto al frente ganemos la elección del primero de julio

 PREGUNTA: Se dice que en materia energética, sobre todo que es una materia que usted domina, está muy retrasado el país, hubo un retroceso tremendo.

… En lo que ha habido un retroceso es en la administración. Ha habido una muy mala administración energética y eso ha causado efectivamente que tengamos problemas. Es una cuestión de administración, de mala administración.

 ENTREVISTA DE MEDIOS, 23 marzo, 2012.-

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+ Hay impulsos autoritarios en las altas esferas del poder

+ A veces inventan enemigos para imponer sus políticas

+ Desechemos el encono, el odio y, restablezcamos la paz

CIVILIDAD

Francisco Rojas

En 2012, México vivirá uno de los momentos más delicados de su historia reciente, no sólo por el desmesurado aumento de problemas y agudización de otros, como la violencia criminal, sino por la impericia, corrupción, impunidad e impulsos autoritarios en altas esferas del poder.

 Tenemos retos inmensos en materias tan sensibles como educación, salud, rescate de los más pobres e inserción de los desempleados, subempleados, informales y otros al empleo digno y bien remunerado en la economía formal. Lejos de amainar, la corrupción es cada año más escandalosa, como ha documentado la Auditoría Superior de la Federación.

 La solución no está al alcance de las familias que padecen los problemas; corresponde a gobernantes y legisladores formular y aplicar políticas públicas que atiendan la raíz de las grandes necesidades. Los políticos no podemos eludir esa responsabilidad ni ocuparnos del corto plazo a expensas de soluciones de fondo. Tampoco podemos vivir en el conflicto, convertir diálogo en intercambio de diatribas o ser esclavos de prejuicios y obsesiones que siembran resentimiento cuando el país reclama civilidad y suma de talentos.

  La historia demuestra que el descrédito, persecución o encarcelamiento de los opositores con la justicia como pretexto, son recursos de los Estados autoritarios para conservar el poder en contra o al margen de la voluntad ciudadana. Una forma de autoritarismo es la intromisión de los gobiernos en las elecciones con la conversión de funcionarios en activistas electorales de facto y el uso de recursos públicos para comprar voluntades. Estos actos son ilegales y violan el derecho de los ciudadanos a elegir libremente gobernantes y legisladores, porque entrañan manipulación de la información y la opinión ciudadana.

 El autoritarismo necesita y prohíja la aceptación social. Para ello crea la percepción de riesgo y caos que induce a parte de la población a clamar por un gobierno de “mano dura” capaz de imponer orden. A la vez, inventa un “enemigo” carente de voluntad y determinación para imponer la disciplina social, que justifique la continuidad de sus políticas.

 En México eso podría explicar que se haya planteado el combate al crimen como “guerra” y que se movilicen los mecanismos formales e informales de propaganda para crear la impresión de que el PRI es el “enemigo”. Con igual intención se recurre a presiones sobre las autoridades electorales, encuestas que falsean la realidad, uso indebido de recursos, persecuciones mediáticas, etcétera.

 Por eso considero saludable el reconocimiento del Presidente, en su discurso del 24 de febrero, de su compromiso de demostrar en los hechos la convicción democrática que manifiesta en las palabras. El PRI confía en que el discurso será honrado y atendido por todos los servidores públicos de su gobierno; también espera que no se incurra más en el uso de recursos públicos con fines electorales ni en otras prácticas que no sólo contradicen el credo democrático, sino que a menudo se colocan en la ilegalidad y eso, en un país que necesita el fortalecimiento del Estado de derecho, es por todos conceptos reprobable.

 México necesita el pronto restablecimiento del tejido social, no sólo por elemental justicia, sino por bien del país. No es justo ni ético continuar debilitando a las instituciones ni erosionando la credibilidad de los actores políticos. Desechemos el encono y el odio fratricida y restablezcamos la paz y la tranquilidad, que son el clamor genuino de la sociedad.

 Es cierto que la gente se ocupa más de sus problemas cotidianos que de los asuntos públicos, pero cada ciudadano sabe que a través del voto puede remover a un grupo político cuando sus resultados son tan desastrosos.

 Como sea, es plausible que, al comprometerse a propiciar la legalidad, libertad, seguridad y serenidad electoral y respetar los resultados, el presidente Calderón haya corregido sus dichos. Los priístas le tomamos la palabra y esperamos que sus promesas no sean traicionadas por hechos futuros.

EL UIVERSAL, 6 marzo, 2012.-

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+ Desde el PAN,  sólo grisura, vaguedades y frases efectistas

+ Fiscalización de la izquierda ¿nuevos Guardias Rojos chinos?

+ Con Franco y Mussolini, el Estado invadió la esfera personal

+ Ante problemas agudizados, el país demanda propuestas claras

REPUBLICA AMOROSA

Francisco Rojas

Ante la concurrencia de problemas agudizados, como la pobreza y la desigualdad, y otros creados o agravados por los gobiernos de la alternancia, como la violencia y el marasmo económico, las campañas deberían servir para discutir las tribulaciones que han marcado lo que va del siglo y las propuestas de partidos y candidatos para superarlas.

 El cambio de gobierno a finales del año será diferente a los anteriores porque coincidirán las emergencias internas —como el encarecimiento de la canasta básica originado en la sequía y en la ausencia de un programa de seguridad alimentaria— con un entorno externo incierto, por la incertidumbre de que la Unión Europea logre detener el derrumbe del euro y del mercado común, y logre, en próximos meses, dar permanencia a los acuerdos sobre límites al déficit y al endeudamiento.

 ¿Cuáles son las ideas de los virtuales candidatos de derecha y izquierda? La ganadora del proceso interno del PAN sólo ha dicho vaguedades y frases efectistas, sea porque así lo aconsejan sus estrategas o porque esa es su real dimensión, como lo apuntara uno de sus contendientes al acusarla de grisura o nulidad en su gestión frente a la diputación panista. Las ideas del candidato de las “izquierdas” están en el libro Nuevo proyecto de nación, escrito por más de 30 autores.

 La “república amorosa”, que aún desconcierta a los propios partidarios de López Obrador, parece emparentada con el capítulo 1 del libro, que propone crear instituciones en las que la “comunidad de ciudadanos participativos tiene real poder político y constituye un poder social” y los ejerce a través de una acción “fiscalizadora (que) vigila y corrige a legisladores y gobernantes cuando éstas (sic) no observan las propuestas (…) de la comunidad participativa”. Estas instituciones operarían “en todos los niveles del orden político (y su función sería) vigilar y castigar a los representantes cuando no cumplen (sic) con sus obligaciones”. Les correspondería, insiste, “escuchar las demandas de los ciudadanos y vigilar a las autoridades públicas con objeto de corregir las desviaciones”.

 El libro no explica las “instituciones participativas”, pero la insistencia en la vigilancia y castigo del pueblo a los representantes y gobernantes recuerda a los Guardias Rojos que en la Revolución Cultural china, iniciada en 1966, fueron facultados para algo parecido: vigilar y castigar a intelectuales y funcionarios del partido, gobierno y ejército que se desviaran hacia las ideas capitalistas.

 La propuesta de la “república amorosa” ha sido objeto de otras interpretaciones. La más frecuente es que es una simulación para maquillar la imagen pendenciera que adquirió López Obrador desde que tomó y amenazó con volar pozos petroleros en Macuspana, Tabasco, y movilizó a centenares de barrenderos de ese estado al Zócalo capitalino, hasta el conflicto poselectoral de 2006 y 2007.

 Otros advierten que la honestidad y la justicia son valores no asimilables al amor, que es un sentimiento profundamente íntimo, ni éste se puede atar a la República, ente social y político por excelencia. Y que cuando se vincularon estos conceptos, el Estado invadió la esfera personal, como en las tiranías de Franco y Mussolini. Preocupa que un candidato prohíje algo parecido para México.

 La imagen camorrista de quien hoy predica el amor es indeleble porque los agravios que lastiman la honra y vituperan a seres queridos “quedan allí siempre”, como dijo el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas en entrevista con Joaquín López-Dóriga tras su reencuentro con López Obrador.

 Y es que, ¿cómo creer a quien ha ofendido y enjuiciado con dedo flamígero a los que ahora busca como aliados? ¿Cómo creer que quien mandó al diablo las instituciones ahora sí respetaría a árbitros que siempre ha descalificado? ¿Cómo entender el amor al prójimo de quien lesionó por meses a miles con el secuestro de la avenida Reforma?

 López Obrador aún debe explicar, entre otros, por qué como jefe de Gobierno se rodeó de personajes impresentables, así como el aumento de la delincuencia y la falta de transparencia y rendición de cuentas de muchos de sus actos. Es bueno predicar, pero es mejor hacerlo con el ejemplo.

EL UNIVERSAL, 21 de febrero, 2012.-

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+ Pobreza y desempleo, saldos de la política económica fallida

+ Además de la violencia, aumenta la corrupción y la impunidad

+ Se usan recursos públicos para comprar votos y voluntades 

+ Poder autoritario intenta judicializar  los procesos electorales

 

ESTADO Y JUSTICIA

Francisco Rojas

Ante las difíciles perspectivas de 2012 en materia económica, social, climática y de violencia, y los nubarrones en el ámbito político, el PRIen la Cámara de Diputados impulsará nuevas leyes y reformas a las ya existentes, articuladas por tres ejes: restaurar el Estado de derecho, propiciar un Estado fuerte y eficaz, y combatir la corrupción e impunidad.

El Estado de Derecho en México está erosionado por el aumento de la pobreza, la desigualdad y el desempleo, que son los saldos vergonzosos de una política económica fallida, que sacrifica el crecimiento en aras de una estabilidad macroeconómica a ultranza. Está debilitado por el deterioro de la cultura de leyes debido, entre otras causas, al clima de violencia que en el país y al aumento de la corrupción y la impunidad.

Se ha socavado el Estado de Derecho porque se confunde al gobierno con partido político y se usan recursos públicos para comprar voluntades y votos. Más aun, cuando se usan las instituciones de justicia para cerrar el paso a un partido distinto o para difamar a personajes cuyas ideas no coinciden con las del partido en el poder.

Se requiere restaurar el Estado de Derecho, y el primer requisito es garantizar las libertades y la consolidación de la democracia. Debemos robustecerlo para recuperar la viabilidad económica y social del país en un clima de paz y tranquilidad, y para construir una sólida cultura de respeto a las leyes y normas, que garantice el imperio de la ley por sobre ambiciones electoreras.

Un paso indispensable hacia la reconducción nacional es el combate eficaz a la corrupción y a la impunidad, que corroen las instituciones y alejan al ciudadano del empeño por labrar su bienestar personal y familiar a través del trabajo honesto. Nada de lo que se haga para alcanzar una sociedad más justa tendrá resultados mientras las conductas delictuosas reciban más incentivos que la capacitación, mérito y esfuerzo personal.

Pero también necesitamos un Estado fuerte, cuya vitalidad no se exprese sólo a través del monopolio de la violencia legítima ni menos en el despilfarro de recursos para mantener la pesada obesidad burocrática. La fuerza del Estado radica en su eficacia para garantizar respeto al orden jurídico, que empieza por los gobernantes.

El Estado es fuerte cuando es eficaz en la ejecución de los planes, programas y acciones concretas en beneficio de la colectividad y muy señaladamente de sus estratos más vulnerables, lo que entraña, entre otras obligaciones, la de impedir que los poderes informales tengan una injerencia indebida en la toma de decisiones que corresponden a las instituciones públicas.

Es fuerte el Estado cuando es eficaz para reducir la desigualdad ancestral que mantiene en la marginación a la mayoría de indígenas, a los campesinos pobres o los estratos marginados que sobreviven en la periferia de ciudades, donde la pobreza degrada la vida y fractura la familia.

Es fuerte el Estado cuando tiene vocación y capacidad para hacer valer la ley sin distingos, lo que significa erradicar excesos y privilegios que ofenden a la sociedad porque suponen el abuso del poder que debe servir a todos por igual. Combatir a fondo estos vicios exige llevar la procuración e impartición de justicia al grado de excelencia, para asegurar que no haya delitos sin sanción ni exista el riesgo de castigar a inocentes.

Pero no puede haber justicia cuando las instituciones que deben procurarla se apartan de la legalidad para convertirse en arietes de un poder autoritario que intenta judicializar los procesos electorales, en los que el gobierno no es parte, sino que debe ser garante de la manifestación libre de la voluntad de todos los ciudadanos.

No hay que confundirse ni confundir. Los adversarios no son enemigos porque las elecciones no son guerras, sino ejercicios democráticos que buscan mejores opciones para el país. Los diputados priístas dialogaremos con todas las fuerzas políticas porque la democracia debe ser incluyente; nos esforzaremos por construir acuerdos para cerrar ciclos legislativos en el último período de sesiones de la LXI Legislatura, aun en medio esta polarización y atentados a las instituciones, que abonan peligrosamente a la ingobernabilidad.

 EL UNIVERSAL, 7 febrero, 2012.- 

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