Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Ejército’

…No es que (el Gobierno) quiera con lamentaciones (resolver el problema de la inseguridad).  Hay hechos que ocurren y éstos desgraciadamente son inalterables, ya ocurrieron. Ahora lo que se requiere es cómo se pone un remedio para que no vuelvan a ocurrir.

Aquí lo que hay que ver hacia adelante, es cómo estos protocolos, estos órdenes que requiere y recibe el Ejército, se pueden hacer mejor para que no vuelvan a ocurrir estas lamentables acciones.

… Es evidente que el nerviosismo existe. Existe en cada uno de nosotros, todos estamos con el asunto de la inseguridad a flor de piel, y en los lugares en donde las cuestiones del crimen organizado son mucho más fuertes, está la situación todavía en mayor medida.

Ese nerviosismo existe en los ciudadanos, y debemos también imaginar el nerviosismo que existe entre los que están actuando para contener el crimen organizado.

Lamentando enormemente, como debemos lamentar la muerte de tantos mexicanos, lo que debemos hacer es ver cómo podemos hacer para que de aquí en adelante haya menos probabilidades de que sucedan cosas como ésta.

 Qué quiere que le diga, fue un error, usted lo está diciendo.

…La Comisión de Derechos Humanos, la Secretaría de la Defensa y la Procuraduría General de la República, han ofrecido la investigación correspondiente, y sobre todo, no solamente la investigación correspondiente, sino que se formulen las nuevas normas y reglas para que esto no vuelva a suceder.

ENTREVISTA, 7 de septiembre 2010. Versión íntegra: http://bit.ly/cQFkUg

Read Full Post »

+ Embate recrudecido contra las instituciones nacionales

+ ¿Odio ciego por lo hecho por el priismo,  para devastalo?

+ Unidad, solo con la identificación conjunta de objetivos

INSTITUCIONES

Francisco Rojas

A la maraña de crisis que vive México en 2010crimen, miseria, desempleo, estancamiento económico, desaliento generalizado—, se agrega el embate recrudecido contra las instituciones nacionales, que tal vez tenga fines preelectorales, pero está socavando el entramado institucional sobre el que se asienta la frágil gobernabilidad.Las instituciones de la República tienen su origen en el gobierno liberal de Juárez, primero, y en los gobiernos surgidos de la Revolución, después. ¿Es por esto que diversos grupos están empeñados en derruirlas? ¿Los mueve el odio ciego a todo lo hecho por el priísmo y quieren devastarlas? ¿Se han convencido de la tesis de destruirlo todo para construir sobre los escombros una nueva sociedad? ¿Cuál sociedad? ¿Pretenden regresar el reloj de la historia y revertir la derrota de los conservadores por los liberales del siglo XIX?El México de nuestros días está lastimado por una mezcla de violencia, pobreza y desesperación, que puede ser explosiva y debe ser desactivada de inmediato. Si el gobierno proclama la unidad nacional —y vaya que la necesita—, debe admitir que el único camino para unir a las fuerzas políticas que, por definición, son diversas, es la identificación conjunta de objetivos sin dobles discursos ni espectáculos mediáticos.Aunque hayan transcurrido dos tercios del sexenio, es necesario gobernar y dejar a los partidos el trabajo preelectoral. Pero si el poder presidencial sigue usando los programas y recursos públicos para comprar votos y voluntades, no podrá recuperar el mínimo de confianza indispensable para el ejercicio democrático del poder y la construcción de acuerdos políticos de fondo.El embate contra las instituciones republicanas ha sido constante y, a veces, virulento. Se desprestigia al Congreso, a veces por extensión de las campañas antipartidos, y otras, para inducir a los ciudadanos a que fuercen a sus legisladores a someterse a la voluntad del gobierno, como si la autonomía de los poderes del Estado y los pesos y contrapesos que se dan entre ellos no fueran requisitos esenciales de la democracia.Se denigra al Ejército y a la Marina, magnificando y generalizando los actos punibles de algunos de sus miembros, olvidando deliberadamente su raigambre popular y que son dos de las instituciones básicas del Estado posrevolucionario, sin reparar en que los soldados y marinos mexicanos son los primeros en auxiliar a las poblaciones que sufren desastres naturales; son los que llevan los libros de texto gratuitos hasta los sitios más apartados; los que resguardan la papelería y los votos emitidos; los que hacen posibles las campañas de vacunación y son, por supuesto, las fieles instituciones que defienden a la nación.Se arman fuertes campañas de difamación que presentan a los partidos políticos como entes antagónicos a la sociedad y los atacan, no por los desaciertos de algún dirigente, sino por el solo hecho de ser partidos políticos, pese a que son grupos de ciudadanos que comparten opiniones y propuestas sobre los asuntos que a todos interesan, y se organizan para impulsarlos en su calidad constitucional de entidades de interés público.Los organismos electorales han sido instituciones fundamentales para que los cambios políticos de los últimos 13 años hayan transcurrido en paz. Se les desprestigia a sabiendas de que la credibilidad es su principal activo y que jugaron un papel decisivo para que, después de la elección presidencial más competida de la historia y una de las más cuestionadas, tomara posesión el candidato que tuvo oficialmente mayor número de votos.Ni la discordia ni el abuso inducirán a las fuerzas políticas y de la sociedad a unirse para enfrentar la delincuencia, pobreza, desigualdad y las desgracias que estos fenómenos conllevan. Será la unidad de los mexicanos, fundada en el respeto, en la claridad de propósitos comunes y en la defensa de las instituciones, lo que habrá de sacar al país de las adversidades en que está atrapado.Hay que recuperar la sensatez. No se puede esperar unidad cuando se siembra la discordia, ni se puede reducir el interés nacional a la búsqueda de votos para las siguientes elecciones. Los comicios son sólo uno de los medios de la democracia, no su fin. Es un grave error gobernar pensando en las siguientes elecciones, ignorando la realidad lacerante en que está sumido el país. Es la hora de fortalecer, no de minar las instituciones. EL UNIVERSAL, 24 de agosto 2010.- http://bit.ly/9vCzv6

Read Full Post »

Tenemos que hacer una gran convocatoria colectiva para fortalecer a las instituciones, desde la perspectiva de regresarles su autoridad moral, porque sirven a México, por encima de cualquier interés particular. Debemos devolverle al Ejército y a la Armada de México su prestigio intacto, y tenemos que exigirle a las policías federales, eficacia, rendición de cuentas de los dineros que les damos, transparencia pública de sus logros y también de sus errores.

 Tenemos que discutir la reforma del poder con un método que no esté agotado. No debemos condescender con las exigencias del Ejecutivo, que siempre propone soluciones con una gigantesca campaña mediática que pretende poner a los legisladores contra la pared.

 Tenemos que construir un modelo para defender el patrimonio nacional, quitar las tentaciones de privatizar Pemex, evitar los subterfugios para ventaja de particulares en las áreas estratégicas y prioritarias de la nación.

 Tenemos que legislar para volver al liderazgo internacional que ya perdimos y cambiar la ecuación propuesta por el Presidente de que “hablemos bien de México”. Aunque muchas cosas estén mal en México. Tenemos que poner bien las cosas en México, para que la gente pueda hablar bien de México.

 Tenemos que diseñar reglas eficaces para darle sentido de equidad a todas las opciones políticas en el desarrollo de la propaganda gubernamental.

 ASAMBLEA PLENARIA, Tonatico, EdoMex.- Versión íntegra: : http://bit.ly/dmG4ih

Read Full Post »