Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Grecia’

+ Además de falta de expectativas, pobreza y violencia

+ El título ya no garantiza empleo ni movilidad social

+ Muchos universitarios tienen pocas oportunidades

PROTESTA JUVENIL

Francisco Rojas

Casi siempre han sido los jóvenes quienes han desatado movimientos sociales que fueron hitos en la historia. En 1968, en vísperas de la globalización, las juventudes de muchas capitales del mundo emergieron con banderas incomprensibles a los ojos de los adultos de entonces. En algunos casos, los motivos parecían baladíes, como la riña menor entre alumnos de una preparatoria y una vocacional, que fue la chispa del movimiento. Por eso sería un grave y peligroso error descalificar o ignorar las nacientes demandas juveniles.

Tienen razón los jóvenes mexicanos en protestar, como lo han hecho en meses pasados en España, Italia, Portugal, Grecia y otros países, tanto por los efectos de la crisis financiera de 2008 y la recesión que le siguió como por motivos políticos, pues en el mundo ellos han sido los más lacerados por el desempleo y el olvido político. En México, se movilizaron primero los estudiantes de universidades privadas y pronto se sumaron los de otras instituciones y grupos sociales, algunos con militancia política claramente definida. Todos han ejercido sus derechos y han actuado en el marco de la democracia.

Aquí, como en otros países, el título profesional o incluso el posgrado ya no garantizan la movilidad social como en el siglo XX, ni un empleo en la economía formal, debido al lento crecimiento que, a su vez, obedece a la severa y sostenida contracción de las inversiones públicas, que son el motor inmediato de las privadas. El resultado es la incapacidad para generar empleos permanentes con salarios decorosos y las prestaciones de ley.

En México, a la falta de expectativas se agregan la pobreza y la violencia que, además del alto costo en vidas humanas, ha provocado el cierre o remate de negocios, fábricas o ranchos, quizá de familias de algunos de los jóvenes que protestan. Por eso muchos estudiantes tienen hoy casi tan pocas oportunidades, como los ocho millones de “ninis” que no tienen acceso a la escuela ni al empleo.

Las manifestaciones recientes podrían significar en esencia una protesta contra el statu quo y revelan que buena parte de los jóvenes están inconformes con el futuro que les espera. Hasta ahora los reclamos han sido por mayor equidad en medios de comunicación y a favor o contra un candidato, pero en Guadalajara ya salieron a la calle miles de jóvenes a repudiar la violencia imperante y a manifestarse a favor de la paz, la seguridad y la justicia; tarde o temprano brotarán también las demandas de empleo, equidad y expectativas verosímiles de futuro y el rechazo a que su destino sea un trabajo mal pagado, la informalidad, intentar emigrar a Estados Unidos o la delincuencia organizada.

Los jóvenes son el presente de la nación; si se comprenden y solucionan sus inquietudes, se lograría encauzar positivamente esa vitalidad que suele tener la juventud. Pero además de las acciones económicas, educativas y de seguridad es preciso recuperar los valores personales, familiares y nacionales.

Se equivocan los actores políticos que dicen que las protestas son contra otros; no, estos movimientos se conoce cómo empiezan, no cómo acaban; en cualquier momento la frustración y coraje podrían agudizarse, y el reclamo podría direccionarse a los actuales responsables políticos para que rectifiquen empecinamientos y recetas que no funcionan.

Por eso se deben movilizar los instrumentos del Estado y acordar con la sociedad entera rescatar a México del desempleo, la pobreza, la desigualdad y la violencia; desterrar odios y discordias, revitalizar la democracia, recobrar los valores, restañar el tejido social y corregir estrategias que solo ha provocado desolación y muerte.

 EL UNIVERSAL, 29 mayo, 2012.-

Read Full Post »