Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Plebiscito’

+ Sus reclamos son legítimos y su lucha pacífica y respetuosa

+ El Congreso de la Unión es un espacio de tolerancia y pluralidad

+ Plebiscito, referéndum, candidaturas independientes

+ Habrá Reforma Política, tengan ustedes la seguridad de ello

+ Defenderemos sin reservas el respeto a las garantías individuales

+ Una vez cumplida su misión, el Ejército a los cuarteles

+ Comisión de la Verdad y Auditoría Policial, desde ya,  la discusión

+ También, Atención a Víctimas y Registro Nacional de Detenciones

Intervención en la reunión de Legisladores Federales con lo representantes del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, encabezados por el poeta y escritor Javier Sicilia:

Muchas gracias, muy buenas tardes, Señoras y Señores:

En primer término, quisiera reconocer al  “Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad”  el haber aceptado nuestra invitación para sostener este dialogo institucional y por provocar la participación responsable y activa de un importante grupo de ciudadanos en la vida política y social de México, que hoy atraviesa por situaciones que son inaceptables para todos nosotros.

Entiendo este encuentro como una etapa más del proceso impulsado por ustedes, con el objeto principal de poner un alto a la violencia que ha enlutado a decenas de miles de hogares mexicanos.

Sus reclamos son legítimos y la forma de lucha que han elegido es pacífica y respetuosa del orden institucional.   Este es un mérito y a la vez un mensaje para la sociedad y para la autoridad.

El Poder Legislativo ha estado siempre atento a las expresiones ciudadanas, que como la de ustedes, prestigian la gestión popular.   Otros ciudadanos también han acudido a las Cámaras para presentar sus demandas, opiniones, reclamos y alegatos con la mayor libertad, porque en este país el Congreso de la Unión es un espacio de pluralidad y tolerancia.

Las posiciones más controvertidas y a veces radicales;  los perfiles más diversos y las ideologías más opuestas, han encontrado en el Congreso un espacio para ser escuchadas y para la reflexión y el debate democrático.

La libre discusión de las iniciativas de ley por todas las fracciones parlamentarias, es consecuente con el espíritu democrático que anima la composición de las Cámaras, en las que no sólo existe la mayoría, sino minorías que tienen derecho a ser atendidas porque representan a diversos grupos de la sociedad.

La idea de reformar al Estado ha sido recurrente y suele intensificarse en la cercanía de las elecciones federales.   La Cámara ha recibido iniciativas de todos los partidos, que tienen la intención de hacer más eficaz y justo al Estado.

La Reforma Política comprende elementos de la democracia participativa tales como el plebiscito, el referéndum, la iniciativa popular y las candidaturas independientes, entre otras.

Habrá Reforma Política, tengan ustedes esa  seguridad;  la minuta del Senado la estamos analizando detenidamente, ejerciendo nuestras responsabilidades constitucionales e incluyendo otras iniciativas que presentaron en el pasado Diputados de diversos partidos.

Nuestra primera función como miembros del Poder Legislativo Federal es hacer y reformar leyes.   En las  250  reformas que hemos aprobado en lo que va de esta Legislatura, hemos puesto igual cuidado y atención que en las iniciativas que se encuentran en estudio en las diferentes comisiones.

Por ejemplo, en la minuta de la Ley de Seguridad Nacional, la Fracción Parlamentaria del PRI defenderá sin reservas el respeto a los derechos humanos y a las garantías individuales consagradas en la Constitución y en los tratados internacionales;  asimismo, buscaremos los consensos necesarios para diseñar el marco jurídico apropiado para salvaguardar la actuación de las fuerzas armadas, institución fundamental garante del Estado Mexicano, que deberán regresar a sus cuarteles una vez cumplida su misión.


Aprobaremos las reformas en lo períodos que sean necesarios, ordinarios o extraordinarios, pero también, también debemos atender otros aspectos igualmente importantes: La población vive en la incertidumbre, el hastío y hasta el coraje ante una gestión ineficiente y fallida, que ha debilitado las instituciones y afectado seriamente el avance económico y social de nuestro país.

La economía no crece;  los niveles de empleo no se están recuperando;  la mayoría de las personas ocupadas lo hacen con bajos salarios;  el ingreso de las familias ha disminuido  13%  en sólo dos años;  en los últimos  4  años se incorporaron a la pobreza  10  millones de mexicanos;  y crecen la concentración del ingreso y las desigualdades económicas, sociales y regionales.

Y todo esto, y todo esto, en medio de la zozobra que crea una violencia que ha dejado cerca de  50  mil muertes, la mayor parte sin esclarecer y sin averiguación previa;  muchos de los muertos son jóvenes que quizá formaban parte de esos siete millones que no tienen oportunidades de trabajo ni de estudio.

Es indescriptible el dolor y el luto que envuelven a miles de familias mexicanas, a quienes y a todos ustedes acompañamos en su pesar.

 Compartimos sus inquietudes y propuestas sobre la urgencia de recuperar las políticas económicas y sociales que restauren, para los jóvenes y el resto de la población, las oportunidades efectivas y masivas de acceso a la educación, la salud, la cultura y el empleo. Compartimos totalmente la idea, no la idea, la instauración de la oligatoriedad de la educación media–superior, esta ya ha sido aprobada por una Ley en la Cámara de Diputados que por cierto fue firmada y votada por unanimidad.

Señoras y señores:

Necesitamos seguir transformando las instituciones públicas tanto como la nueva realidad lo demanda. Hay propuestas que, desde ahora, los convocamos a abrir a discusión en temas como la de Atención a Víctimas de la Violencia, a la posibilidad de la formación de la Comisión de la Verdad, a la Auditoría especial de las policías federales, a federalizar el delito de desaparición forzada y al Registro Nacional de Detenciones que también pensamos que puede instaurarse.

Nos da mucho gusto que ustedes tengan la voluntad de aportar sus ideas con libertad y la amplitud que desean;  esta es una muestra de cómo podemos consolidar los derechos políticos y avanzar en el sistema democrático para recobrar la confianza en las instituciones, en una tarea en las que todos debemos ser corresponsables.

El país no marcha satisfactoriamente.   Por ello, todos, independientemente del lugar que ocupemos, somos ciudadanos;  todos tenemos familia, hijos, preocupaciones y a veces, más de lo que quisiéramos aceptar, incertidumbre por el presente y el futuro de nuestro país.

Más allá de visiones particulares, de posicionamientos políticos o de intereses por más legítimos que estos sean, tenemos, juntos, que esforzarnos por impedir mayores restricciones a nuestras libertades y por alcanzar el desarrollo económico y social que el país merece, en paz y con tranquilidad.

Gracias por su atención.

ALCAZAR DEL CASTILLO DE CHAPULTEPEC, 28 julio, 2011.- 

Read Full Post »

+ Tras 11 años de Alternancia, México parece Estado Fallido

+ El conservadurismo y su intento de desmantelar al Estado

+ Falta de respuestas despierta activismo juvenil en redes sociales

+ Reflexión sobre plebiscito,  referéndum y la iniciativa ciudadana

 

DEMOCRACIA PARTICIPATIVA

Francisco Rojas

Once años después de la alternancia en el 2000, la vida política del país parece seguir rigiéndose por las mismas reglas de finales del siglo XX y la práctica política continúa ceñida a las formas anteriores. El entusiasmo que despertó en algunos sectores la alternancia se fundaba en la suposición de que el nuevo gobierno pavimentaría el camino hacia una transición democrática, entendida como un conjunto de cambios que acercarían la política a la vida diaria de los ciudadanos, para hacer del poder un instrumento más eficaz en la solución de los problemas colectivos y el mejoramiento de las oportunidades de desarrollo humano.

Es de sobra conocido que nada de esto ha ocurrido. Los gobiernos del PAN no han sabido o no han querido impulsar esa transición; por el contrario, ha tomado fuerza la hipótesis de que el mexicano tiende a ser un Estado fallido. Esto se debe a que, para la corriente ideológica conservadora representada por el panismo, la transición democrática ha consistido mayormente en tratar de desmantelar el Estado que emergió de la Revolución de 1910-1917, cuyos signos distintivos fueron la industrialización del país y la movilidad social generada por la urbanización, la educación, la salud y la seguridad social, entre otros.

Lo cierto es que desde el último tramo del siglo XX, en el resto del mundo y en México ha tomado fuerza la sociedad civil a consecuencia de la revolución de las telecomunicaciones, conjugada con la insuficiencia de las economías nacionales para satisfacer las demandas crecientes tanto de empleos como de bienes y servicios. Estos desarrollos se han traducido en un activismo inusitado e imprevisto de las sociedades, en especial de los jóvenes, a través de las redes sociales.

Característica de los primeros lustros del siglo XXI, es la participación espontánea de las sociedades en el debate de los asuntos públicos que hasta hace una generación parecía reservado a los políticos. Muchos ciudadanos ya no están conformes sólo con el ejercicio periódico del voto para la elección de los gobernantes y legisladores; cada vez se advierte mayor interés por el debate, la participación en la toma de decisiones y las candidaturas independientes.

Para dar cauce a estas exigencias se han propuesto también instrumentos de la democracia participativa, tales como el plebiscito, el referéndum y la iniciativa popular, entre otros. El plebiscito es un mecanismo por el cual los ciudadanos aprueban o no un acto de gobierno ajeno al ámbito legislativo. En el referéndum, el voto de la ciudadanía convalida o no determinada iniciativa de ley y, la iniciativa popular, es el derecho de los ciudadanos de presentar propuestas al poder legislativo, después de cubrir ciertos requisitos establecidos por la ley, como el de un número mínimo de personas.

A primera vista todas las modalidades de la democracia participativa son positivas porque suponen el acercamiento de la política a los ciudadanos y la intervención de éstos en la toma de decisiones que en otros sistemas políticos corresponden a las instituciones del Estado. Sin embargo, estos mecanismos requieren una cuidadosa reglamentación para que, con el deseo de fortalecer la ciudadanización de la política, no se incurra en el riesgo de debilitar las instituciones .

El plebiscito y el referéndum deberían utilizarse sólo en casos excepcionales y de gran importancia, como ocurrió en Chile cuando se sometió a plebiscito la permanencia o retiro del general Augusto Pinochet del Gobierno. Mayor reflexión aún merece el referéndum, pues el responsable de legislar es el Poder Legislativo, con encomiendas constitucionales particulares y precisas, que permiten que las iniciativas sigan un proceso que garantice el análisis cuidadoso de la norma propuesta y de sus posibles consecuencias para la sociedad. Ese proceso asegura la participación de las fuerzas políticas relevantes del país en las comisiones que examinan y discuten las iniciativas, en las instancias de la sociedad consultadas por los legisladores o de los grupos que desean ser escuchados.

La reforma política por aprobar debe considerar además los retos sobre el papel de los partidos políticos, los medios de comunicación y el sistema educativo, a fin de que los mecanismos participativos funcionen bien y se utilicen constructivamente por una población informada y con una cultura política adecuada, para evitar el autoritarismo o el asambleísmo irresponsable. Trabajaremos con denuedo para lograr dichos propósitos.

EL UNIVERSAL 26 julio, 2011.-

Read Full Post »