Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Secuestro’

+ La “guerra” como tal, no se puede ganar, nadie lo ha logrado

+ Además de violencia, pobreza, ingobernablidad y desempleo

+ Hay poderes fácticos,  marasmo económico y desesperanza

+ Líneas de acción en tres tiempos, para enfrentar el problema

VIOLENCIA

Francisco Rojas

El país vive una situación de desesperanza y angustia colectiva, que afecta la cohesión social y ha trastocado la paz y la tranquilidad de muchos sectores y regiones. Ha surgido ya un serio problema en la conciencia social: la violencia se ha vuelto parte de nuestra cotidianidad y ya no nos impactan las muertes; nos conmueven a veces las formas y las cifras.

El gobierno ha priorizado la resolución de un conflicto que al principio denominó “guerra” y que, como tal, no se puede ganar: nunca, ningún gobierno lo ha logrado. Y en medio del aturdimiento monotemático de la violencia han crecido otros problemas: pobreza, desempleo, ingobernabilidad, poderes fácticos, marasmo económico, desesperanza. No podemos esperar encararlos hasta después de “ganar la guerra”.

Tenemos que aclarar los conceptos para no seguir atrapados en la confusión. Un primer deslinde es que la fuerza pública no es el único ni el mejor medio para erradicar la violencia. Tampoco es un problema solo de leyes o presupuestos, pues se han otorgado al Ejecutivo, con largueza, los recursos y la legislación que ha solicitado, y la violencia es cada día mayor.

El narcotráfico, los secuestros, extorsiones y demás figuras delictivas son problemas de seguridad pública y deben ser resueltos por las corporaciones policiacas. Si no estaban capacitadas, se explica haber recurrido a la fuerza armada permanente como medida temporal, y con un calendario de retorno a sus funciones naturales. Pero no hay indicios de que algo así esté ocurriendo.

No es el momento de reproches; repartir culpas para seguir haciendo más de lo mismo no conduce más que al encono, la polarización y a la parálisis. Es la hora de tomar decisiones consensuadas de corto, mediano y largo plazos.

LINEAS DE ACCIÓN EN TRES TIEMPOS

A largo plazo, el objetivo debe ser tornar el problema del narcotráfico en uno policiaco y de salud, con educación, empleo y prevención, con calidad, para recobrar las expectativas de los jóvenes y restituir el tejido social. Para lograrlo en 10 ó 15 años es indispensable aplicar ya políticas económicas y sociales dirigidas a esos objetivos que, además, concitarían el apoyo social y crearían el clima de concordia que anhelamos todos.

A mediano plazo, lograr el pleno fortalecimiento del Estado y las instituciones, blindar los sistemas de procuración y administración de justicia y combatir a fondo la corrupción e impunidad; promover cuerpos policiacos capacitados y bien pagados, cortar circuitos financieros del dinero ilícito y aplicar invariablemente la ley y justicia.

A corto plazo, combatir a la delincuencia con toda la fuerza del Estado, con respeto a la ley, los derechos humanos y garantías individuales, así como definir y acotar alcances y tiempos de los objetivos; dar certeza jurídica a las instituciones y servidores públicos participantes, priorizar la capacidad de inteligencia, rescatar a los núcleos sociales vulnerables a los embates del crimen organizado, y apoyar a los hijos, viudas o padres de los muertos para que no carguen con el estigma de conductas de las que no son responsables.

El consumo de drogas ha existido siempre y no se va a eliminar con la fuerza pública. Lo que pueden y deben hacer todos los Estados del mundo es prevenir y atender las adicciones como problema de salud pública, y reducir la violencia que traen consigo el narco y los delitos colaterales. La diplomacia mexicana debe promover acuerdos internacionales para la acción conjunta contra el tráfico de drogas, armas y personas, ya que son delitos supranacionales. También puede ser la oportunidad para una discusión seria sobre la legalización y control de algunas drogas, para reducir el poder económico de los grupos criminales.

Cualquier estrategia eficaz de seguridad pública debe fundarse en un proyecto nacional que resulte del consenso social y político. La Constitución de 1917 y su progresiva aplicación fueron claves para pacificar al país después de la Revolución. Ahora, la gran prioridad nacional es definir con el concurso de todas las fuerzas políticas y organizaciones sociales las metas de México en el siglo XXI, una de las cuales tendrá que ser el restablecimiento de la paz y la tranquilidad interiores, que entraña una nueva política económica y social, y el fortalecimiento del país frente al exterior.

Recobremos nuestro país; hagámoslo antes de que sea demasiado tarde.

EL UNIVERSAL, 20 septiembre, 2011.- 

Read Full Post »

Inseguridad pública

  • En lo que va del siglo XXI, la inseguridad pública ha sido una constante  y se ha convertido en un factor poderoso que inhibe las inversiones, desde las grandes empresas internacionales hasta los pequeños comercios familiares.
  • Las ejecuciones se incrementaron de 2 mil 119 en el año 2006 a 6 mil 587 en el año 2009. Sólo en lo que va de este año ha habido 3 mil 965 ejecuciones, casi la mitad de las que se registraron el año pasado.
  • Según distintas organizaciones, a partir del año 2003 México ha sido brutalmente golpeado por el drama del secuestro. El incremento en el índice de actividad de los secuestradores se elevó en un 300 por ciento con respecto al año 2002 y anteriores.
  • Durante el año 2007, se registraron 731 secuestros, en el 2008 la cifra llegó a los 1,478 casos y al mes de octubre del 2009 se llegó a la cifra histórica de mil 686 casos, es decir, un promedio de 6 casos cada 24 horas.

De cada 10 secuestros, 6 no son denunciados por falta de confianza en las autoridades; de los 4 restantes, dos son negociados por la policía en forma extraoficial, es decir, la autoridad sólo recibe la denuncia formal de 2 casos por cada 10. Lo anterior nos coloca ante un panorama de impunidad muy alta, lo que hace del secuestro un negocio ilegal muy rentable, ante la casi nula posibilidad de que sus autores sean llevados a juicio.

Cada 24 horas se ejecutan 900 secuestros exprés con duración promedio de 5 horas, modalidad que afecta a las familias de clase media e incluso de menores recursos. Sólo se denuncia uno de cada 600 secuestros de este tipo y se castiga a uno de cada 300 delincuentes.

La extorsión telefónica en los últimos años se ha incrementado considerablemente. Al menos 916 bandas de extorsionadores operan en los distintos penales del país, 15 de las más activas operan en penales del D.F.

Se emplean más de 483 mil127 celulares para cometer este delito, el 55 por ciento son del D.F. Durante el 2009, se intentaron 2 mil 255 extorsiones,  6,179 al día. Sólo se denuncia una de cada 4 mil 500 extorsiones.

En lo que va del 2010 se registran 6 mil 211 llamadas de extorsión cada 24 horas.

¿El aumento de la inseguridad, los temores de inestabilidad y la desconfianza en las instituciones son formas de vivir mejor?

¿PARA VIVIR MEJOR? link: http://bit.ly/aPf2Zq pags 30-31

Read Full Post »